By Anfitriona

¿Por qué AirBnB no es bienvenida en las ciudades?

Mis inversores me llaman preocupados. Los medios de comunicación dan a entender que AirBnB no es bien recibida en las ciudades, y solo escuchan y leen noticias contrarias a este tipo de turismo.

¿Por qué AirBnB no es bien recibida en las ciudades?

Leo mucho sobre ello, porque se escribe mucho y porque mucha gente me pregunta y me expresa sus miedos. Pero es falso: AirBnB es bien recibida en la mayoría de las ciudades. De hecho, yo defiendo que mi ciudad, y tantas otras, deben apostar por este tipo de turismo. Aunque parece que los medios están en mi contra: Solo aparecen noticias que inducen a pensar lo contrario. En las últimas semanas salta la alarma: Además de en Barcelona, Airbnb está en medio de una batalla legal con el estado de Nueva York para combatir una nueva ley contra los alquileres a corto plazo.

En estas noticias siempre hay tres lugares comunes.

Sin pagar impuestos. Un mantra que se repite allá donde salta una noticia negativa. Alucinante que alguien no pague impuestos cuando todos los pagos son electrónicos. Y por si los periodistas no lo saben: de los pagos electrónicos queda registro. Pero es que además no es difícil conocer cuanto ha ingresado un determinado apartamento en AirBnB en el pasado, AirBnB y muchas otras herramientas proveen este servicio. Si yo, vuestra humilde servidora, conozco cuanto ingresa toda mi competencia… el Sr. Montoro con seguridad también lo conoce. Ojo, es muy fácil: intenta hacer una reserva en un apartamento, apunta los días que está ocupado y multiplica por el precio: tendrás una buena aproximación.

Demonizar. Muchas las noticias tienen a demonizar AirBnB, es casi un deporte de moda. Cada poco tiempo aparece una noticia que cuenta algo malo de AirBnB. “Alquila una casa en AirBnB y encuentra un cadaver”, “Alquila su apartamento en AirBnB y lo encuentra convertido en un lupanar”, “Duerme en una apartamento de AirBnB y lo abducen los extraterrestres”… cosas de este estilo leemos a diario. Pero AirBnB alquila más de un millón de noches al día… normal que pasen cosas -buenas y malas-. Y como siempre dice mi abuelita: “La noticia es que el hombre muerda al perro”.

Acciones legales. La noticia siempre es que una determinada ciudad “toma acciones legales contra AirBnB”, aunque la realidad es que las ciudades/gobiernos “crean leyes y ordenanzas contra AirBnB”. Llevo tiempo leyendo sobre el tema, para tranquilizar a mis inversores y porque las acciones legales se publicitan mucho en la prensa… es fácil encontrarlas. Pese a las muchísimas noticias, no creo que sea el estilo de AirBnB… no creo que “demandar a los gobiernos” sea un buen sistema para tener éxito en todo el mundo.

En todo lo que he leído, creo que con las excepciones de Barcelona y Berlín, Airbnb ha sido acogida en todo el mundo con los brazos abiertos. Es cierto, que en algunos casos, AirBnB hace buenas donaciones para que esos brazos estén “bien abiertos”; también es cierto que casi siempre -por no decir siempre- AirBnB llega a un acuerdo, pero este acuerdo es poco difundido por la prensa… ¿En Nueva York han llegado a una acuerdo? ¿En Barcelona ha ganado finalmente AirBnB? ¿Y en Paris?

 

Al revés.

Creo que es al revés. Las autoridades locales y las comunidades locales -en resumen: las ciudades- deberíamos acercarnos a AirBnB y el resto de plataformas para colaborar. Los funcionarios, los políticos, y los anfitriones deberíamos comenzar a trabajar juntos por el éxito de la ciudad, y de paso tratar de mejorar la propuesta de AirBnB, colaborar con ellos, y aprovechar su potencial. AirBnB tiene muchos datos que aportar para mejorar el turismo de cualquiera de las ciudades en las que opera. Y viceversa.

Muchas ciudades han demostrado que esta colaboración no solo es posible, también es muy ventajosa. En Londres, por ejemplo, Airbnb proporciona información sobre el crecimiento del turismo en los barrios de la ciudad para ayudar a la Oficina de Turismo a difundir los beneficios económicos que el turismo atrae por toda la ciudad, en lugar de mantener a los turistas en el centro. En otras ciudades como París o Amsterdam, la asociación de AirBnB con las autoridades locales se ha vuelto mucho más formal, con Airbnb empezando a cobrar el impuesto turístico de sus usuarios en nombre de las autoridades locales. Como veíamos antes… muchos millones de euros al año.

Airbnb también es conocido por devolver a la comunidad. Como parte de su objetivo de tener una relación “win-win” con la comunidad local, por ejemplo, Airbnb organiza eventos regulares para los anfitriones. Les proporciona información y les ayuda con una variedad de temas – desde la seguridad o los impuestos, hasta cómo proporcionar un mejor servicio a los huéspedes-.

Pero además es que AirBnB nos ayuda a llegar a final de mes. En mi caso, nunca le estaré suficientemente agradecido. 🙂

 

Seguro que AirBnB hace cosas malas, como todos en la vida… pero hay que ver también las buenas. Y parece que para algunos eso no es in. Sin duda, para ciudades como Vigo apostar por AirBnB no sería ninguna tontería. Como no lo es para casi ninguna ciudad del mundo…